
Alba Morales Fajardo, alumna sorda del IES Alhambra y que cursa 2º ESO, participó el pasado sábado día 15 de marzo en las olimpiadas matemáticas.
Es la primera vez que una persona sorda es invitada a participar en este evento que reúne a niños y niñas de toda Andalucía para demostrar sus habilidades y conocimientos matemáticos. Por ello es un honor que su profesora de la asignatura de matemáticas, Vanesa Cervilla, haya considerado invitar a Alba a este evento.
La profesora de matemáticas, Vanesa Cervilla, junto a la profesora de apoyo curricular para alumnado con discapacidad auditiva en el área científico tecnológica, Alicia Ortigosa, se pusieron en contacto con la organización de dicho evento para solicitar las adaptaciones pertinentes que requería Alba con el fin de poder concurrir en igualdad de oportunidades.
A pesar de que los organizadores fueron extremadamente cercanos y amables, no pudieron garantizar las adaptaciones necesarias ya que sólo pudieron permitir extender la prueba 30 minutos y facilitar el acceso a la prueba de la profesora de apoyo, Alicia Ortigosa, con objeto de que hiciese de intérprete a la lengua de signos española, lengua materna de Alba cuyos padres son sordos y ayudase a Alba a comprender los enunciados de los problemas planteados en la prueba.
No obstante, se había solicitado la adaptación de los enunciados de los problemas para facilitar su comprensión y también la adición de imágenes para hacerlos más visuales y estas adaptaciones de acceso que habrían garantizado una mejor comprensión, no pudieron ser llevadas a cabo.

Alba, a pesar de las dificultades a las que se presentaba dada su forma de comprender el mundo, totalmente distinta a la que posee una persona oyente, decidió participar en las olimpiadas matemáticas y lo hizo con mucha ilusión y ganas, ya que las matemáticas le apasionan y, de hecho, en el futuro querría poder llegar a enseñar matemáticas a niños y niñas.
El próximo 24 de marzo tendremos los resultados de las pruebas y sabremos si Alba ha pasado a la siguiente fase de las olimpiadas matemáticas.
La ilusión de Alba es que cada día haya menos barreras para las personas sordas, que los oyentes podamos ponernos un poquito más en la piel de una persona sorda y valoremos lo que significa tener una identidad sorda, pertenecer a la cultura sorda y, si fuese posible, que todo el mundo supiera un poco de la lengua de signos española, ya que eso permitiría que una diversidad funcional tan invisible como es la sordera, fuese mejor comprendida y las personas oyentes fuesen más conscientes de las necesidades, ya no solo educativas, si no en el día a día, que se presentan cuando alguien tiene cualquier tipo de diversidad funcional.
Los oyentes tenemos que ser conscientes de que, en el caso de la sordera y como ocurre con tantas otras discapacidades, nos encontramos ante una discapacidad invisible, que nosotros no percibimos y, por tanto, la mayoría de las veces no somos conscientes de las dificultades y las necesidades que se presentan ante las personas sordas. No nos paramos a pensar que su comprensión de la vida, su elaboración de conceptos, la forma en que se estructura su lengua, … son radicalmente a los de una persona oyente. Ellos entienden el mundo por los ojos y nosotros por los oídos y eso, afortunada o lamentablemente, hace que en muchísimos aspectos su percepción de la vida no tenga nada que ver con la nuestra. Ellos, los Sordos (con mayúscula) tienen continuamente que adaptarse a un mundo de oyentes. ¿Podríamos los oyentes ponernos en la posición de un sordo por una vez?
Ciertamente si hiciésemos esto entenderíamos que las adaptaciones (educativas en el caso de nuestro instituto, pero en general en cualquier ámbito: sanitario, jurídico, administrativo, …) son muy sencillas, pero suponen la diferencia entre poder garantizar el acceso a la información, a los conocimientos, a la vida en general. Ojalá poco a poco todos y todas nos hagamos conscientes de esta realidad y facilitemos la eliminación de esas barreras invisibles que lamentablemente existen alrededor de las personas con diversidad funcional.